Listo, me cansé. Realmente es uno de esos momentos en los que parece mejor quedarse en casa para evitar hacer alguna macana. Recién, por enésima vez, me enfrasqué en una discusión política, en esta tarea cotidiana de tratar de abrir los ojos a quienes siguen mirando la vida desde los sillones frente a TN. Pero claro, tenías que aparecer vos, pedazo de hijo de puta, para que todos mis argumentos se vayan al tacho, y me convierta yo también en un chorro, un planero, un kaka, un comprado y miles de cosas mas que vuelan impunemente al aire como vos revoleaste los bolsos, pedazo de hijo de puta. Ahora gracias a vos, el almacenero, facho medio típico de estos pagos, un boludo que piensa que se robaron todo, pese a que él no te da ni solo ticket, ese personaje me tira tus bolso por la cabeza, tarado, ¡tus bolsos! y no encuentro forma de explicarle que vos sos una lacra, un chorro, pero por sobre todas las cosas sos un ser despreciable que se cagó en la confianza de quienes lo pusieron en el cargo, gente a las que conocías, que saludabas en los pasillos mientras vos te llenabas los bolsos, con dinero que no era tuyo, forro, y que gracias a tu avaricia sin límites parece que yo también te ayudé a poner los billetes allí adentro, porque, ¿sabes una cosa? no te llevaste puesta una administración (o casi) nos derribaste a todos los que pateamos la calle, idiota, todos los que no nos importa que no nos salude más el vecino si este sigue insistiendo en ser un globoludo, a todos nos cagaste pedazo de hijo de puta, tus bolsos van a ser un estigma que nos va a perseguir por siempre, millones van a seguir hablando de tus bolsos llenos de avaricia y no de las conquistas revolucionarias para las cuales en teoría vos trabajabas. Ojalá te pudras en la cárcel, ojalá te encuentres con la gente que perjudicaste al llenar esos bolsos con dinero mal habido, ojalá algún día salgas y te encuentre, porque soy de los que tienen memoria, y como yo muchos compañeros te vamos a encontrar y te vamos a recordar como tuvimos que barajar y dar de nuevo gracias a tus millones que no te van a servir para nada, pedazo de hijo de puta, porque además, me pregunto mientras no puedo bajar un cambio, ¿Para que tanta plata? en cuantos autos distintos pensabas viajar? boludo, ¿en cuantas casas ibas a vivir? pedazo de hijo de puta.
Solo hay una cosa que me da sosiego, mientras el teclado recibe mis embates cada vez menos violentos porque hace rato que encontré en esta sana costumbre de escribir la forma de calmar mis instintos mas salvajes, si se los quiere llamar así, me da tranquilidad el saber que pese a vos, pedazo de hijo de puta, ni yo, ni miles de compas vamos a bajar los brazos, por el contrario, vamos a seguir militando, lo vamos a hacer el doble, porque tenemos amor, convicciones y huevos, ovarios para las compas que nos acompañan, cosas que a vos te faltan

No hay comentarios:
Publicar un comentario