martes, 31 de diciembre de 2019

17 de Octubre

Hola amigos buen día. Para todos aquellos que tienen mi misma mirada les deseo un muy FELIZ DIA DE LA LEALTAD, en una época donde nos acostumbramos a ver coptados los ideales de unos cuantos miserables, hoy más que nunca debemos levantar nuestras banderas. Ayer le dijimos y le demostramos a Perón que no lo íbamos a dejar solo, que no íbamos a olvidar sus conquistas en pos de un pueblo olvidado por la oligarquía dominante, mas aquí en el tiempo le juramos lealtad a una democracia incipiente, y salimos a la calle a defenderla, porque siempre unidos hemos sido más fuertes, y ayer no mas, fuimos a demostrarle a quien tuviese dudas que íbamos a bancar a Cristina, y fuimos a comodoro Py a bancarla, a ser solidarios, esa palabra que tanto les duele y no llegan a comprender los cipayos lambeculos del norte, y allí estuvimos hermanados en el sentimiento, como en el 45 movidos por sentimientos genuinos, sin prevendas, en el 45 pusimos las patas en la fuente porque nos dolían de tanto caminar bajo ese sol impiadoso de octubre, y en abril nos volvimos a mojar burlandonos de la lluvia que no quería entender que aquí abajo había una fiesta. La historia como siempre termina siendo implacable compañeros, ya no podemos hablar hablar de lealtades personificada, sino de una construcción mucho más evolucionada y justa que nos relata sobre una idea superadora en cuanto al concepto de seguir solamente a un líder, hoy más que nunca está en claro que seguimos una idea de país, de sociedad, que nuestra LEALTAD no se alquila a billeteras de turno, que apoyaremos a todo aquel que encarne nuestro sentir nacional y popular y le reservaremos el escarnio a quienes decidan la traición. Hoy más que nunca compás, que sea un DIA PERONISTA

17 de Noviembre Día del Militante



Hoy es el día del militante. Pero también, es el cumpleaños de mí viejo. Mí viejo encarnó las palabras de Jauretche cuando decía que el militante intenta transformar al mundo con su ejemplo, decir lo que piensa y hacer lo que dice, mí viejo ha sido un militante de la vida. Su ejemplo intachable puso la vara alta, muy alta. No me bañó solo de peronismo como aquellos que repiten y de la repetición sale la costumbre, no, me enseñó la importancia del trabajo para cambiar la realidad laburando en tres trabajos simultáneos para salir de una casa prefabricada a otra que se acercara a la de sus sueños, me enseñó la justicia social poniendo el cuero para el desprotegido, me inculcó la solidaridad repartiendo lo poco que para otros fue mucho. Me enseñó a afrontar la verdad y el desprecio a la mentira, que compañeros viene de compartir y acompañar, me enseñó a amar la familia y los amigos, a amar la Patria, que es lo mismo en definitiva.
Hoy es su cumpleaños, pero también es su día. Hace poco tiempo atrás, cuando su cuerpo batallador entendió que ya precisaba un descanso no me resigné a aceptar su partida, pero hoy entiendo que en realidad nunca se irá, y no porque por mis venas corra su sangre, no se irá porque su ejemplo militante será siempre mí guía, caminaré los caminos que me resten recorrer portando la antorcha de su ejemplo, sabiendo que todos, como militantes estamos obligados a dejar un rastro indeleble en quienes nos rodean.
Hoy no puedo abrazarlo, pero militando sé que él me besa desde arriba.
Feliz día a todos. Feliz cumple viejo

Notas Perdidas - 17-10-19 . 10 Días

DIEZ DÍAS Diez días. Tan solo, o todavía. Diez. Redondo, exiguo e inalcanzable al mismo tiempo. En diez días a esta hora la casi totalidad de las mesas habrán cerrado y los primeros telegramas estarán por salir. Diez días para poner fin a lo que serán 1460 días de tormentas y tormentos. 10 días. Al alcance de la mano y sin embargo serán miles que no llegarán, que se perderán en el camino. Son diez días para poner fin al mayor saqueo de nuestra historia, a pibes revolviendo en la basura, a abuelos que optan entre comer o sus medicamentos. Diez días más de mentiras, pero diez días para que la esperanza de el necesario paso al frente. Son poco más de 200 horas para que las esquinas vuelvan a llenarse, para abrazarnos a gente desconocida, para mirar al cielo buscando la mirada cómplice en quienes nos miran desde arriba, 200 horas eternas para quien cayó aún más bajo, para quien será el olvidado de los que siempre se olvidan. Faltan 10 días. Para el abrazo, para la caricia, para la lágrima, para la risa. 10 días para volver a poner de pié, una vez más, nuestra Argentina. Nos vemos en una plaza, en diez días... Jesús Gabriel Maldonado

Notas Perdidas - 27-10-19 Votando, volviendo

Listo. Ya voté. Manuel se quedó durmiendo y está bien que así sea, en definitiva estoy votando cuidando sus sueños. Pero no voté solo. La mano temblorosa de mi viejo llevaba el sobre, todavía sin creer que una vez más los corderos habían optado por el lobo y sin poder disfrutar que hoy dejábamos en el pasado esta etapa negra. También estaba mí vieja, con sus manos arrugadas llenas del olor a haber cocinado cosas ricas a los pibes del barrio; mí vieja que se fue sumida en la tristeza que le hayan robado la dignidad de vivir sin tener que pedir, que le hayan robado la pensión que tantos años de romperse el lomo mí viejo era su salvaguarda para una vejez tranquila. Pero más gente llevaba mí sobre. Cada pibe en patas revolviendo tachos buscando comida iban conmigo, los obreros despedidos y desocupados me iban vitoreando en mí camino, los abuelos que no llegan a fin de mes me pedían que me apure, el comerciante que se fundió me empujaba para evitar demoras, cada uno de los excluidos de este modelo me miraba y me acompañaba mientras el sobre se perdía definitivamente dentro de la urna. Mientras tanto Manu sigue durmiendo sus sueños de niño y de vez en cuando se le escapa una sonrisa, ojalá que mí voto le siga haciendo sonreír cuando despierte. Feliz jornada para todos!

Notas perdidas - Se van. 09-12-2019

Al final se van. Pero se quedan. Nos dejan sus miserias. Nos dejan la miseria. Nos dejan los muertos, Nuestros muertos. Porque cada vez que llegan La sangre que corre es nuestra. Se van riendo cuando miran atrás. Se van con bolsillos llenos De lo que no han de pagar. Nos dejan viejos sin remedios, Pibes sin vacunas, Colegios que matan docentes. Se van sin irse, Todo eso nos legan. En cada pibe con hambre, En cada laburante sin trabajo, En cada persiana cerrada, En cada voz acallada, Allí seguirán estando. Y como siempre nosotros. Overol, pico y pala. Volviendo a construir Sobre tierra arrasada. Dicen que se están yendo. Brindemos! Para que de ellos No quede nada! Salud! Jesús Gabriel Maldonado

domingo, 25 de febrero de 2018

De Garcas y otras yerbas

Recuerdo a mi viejo, cuando no, hablando de los oligarcas, los acomodados de toda una vida, aquellos que han crecido dando la espalda a los demás, o mejor dicho, haciendo que los otros se rompan sus espaldas para evitar pesares sobres las propias, acumulando mucho más allá de lo necesario, acumulando lo propio, y lo ajeno. Por costumbre heredada, o por comodidad, vaya uno a saber, los llamaba garcas; cuando era niño me causaba gracia escucharle decirlo, estoy convencido que era una juego de palabras que venía del mismo oli-garca, y también por esa definición cuasi lunfardezca de garcar, y así se formaba el garca, un tipo capaz de cagarse en todos y en todo. Los años fueron pasando y los tiempos fueron cambiando, seguramente no me darán ningún premio por esta conclusión, pero es bien cierto que pasamos de ir con la taza al vecino de al lado a manguearle azúcar para una torta (con la promesa cumplida a rajatabla de devolver el favor llevando luego una porción), a vivir son conocer a nuestros vecinos. El oligarca poco a poco fue desapareciendo del lenguaje, camuflándose en otros términos que no sonasen peyorativos, si se quiere; pero hubo un cambio mucho más rotundo que se fue enquistando en la sociedad y que va más allá de terminologías usadas socialmente, fuimos perdiendo paulatinamente el concepto de sociedad, poco a poco un individualismo a ultranza ha ido ganando los espacios, es esa, sin lugar a dudas, las victoria más importante del liberalismo, el triunfo del Yo, por sobre el Nosotros. Y esto no es algo a la ligera, explica muchos de los procesos que vemos hoy en día. La sociedad disgregada pierde su capacidad de lucha por aquel viejo axioma de "divide y vencerás", así el liberalismo y su primo el capitalismo, se relamen viendo el panorama que han creado con décadas de intervencionismo en los medios de difusión, el individuo consume inducido por una pauta errónea con la que es bombardeado día a día, "si comprás este celular vas a tener las mujeres que aparecen en la propaganda, vas a ser exitoso y vas a pasear en ese auto que va con tu personalidad" y así se dan las colas histéricas frente a los locales ante la salida de cada nuevo modelo, provocando una competencia despiadada por ser el primero, o al menos tener lo mismo que el otro, mirando siempre para arriba, claro está. El individualismo es envidioso por definición, no hay felicidades permanentes, cualquier logro será obsoleto en cuestión de tiempo, las mujeres y los hombres lucharán por ser como esas imágenes que los bombardean a diario, ellas usarán cada crema que les prometa dejarles el cutis como el de una piba de 20, promocionado justamente por una piba de 20, y ellos comprarán fragancias cada vez más caras, con nombres que muchas veces ni sabrán pronunciar.



El individualismo tiene varias formas de sinónimos, y una de ellas es el concepto del garca, ese tipo del que renegaba tanto mi viejo, el que no tiene reparos en dejarte el auto en el estacionamiento para discapacitados del hipermercado para quedar mas cerca de la puerta, o mandar al pibe a hacer la cola mientras él compra, burlándose así de quienes pacientemente están formados tras la caja. El garca es la apoteosis del individualismo. Alguien que no mirará para el costado, un frustrado que irá siempre detrás de la zanahoria que le cuelgan frente a su cara, chocando y pisoteando todo y a todos. El garca cree que él es el centro del universo, sus logros los medirá en su esfuerzo y no en las condiciones sociales para lograr sus metas, y por sobre todas las cosas, el garca culpará de su fracaso a los demás y eso indefectiblemente le hará odiar, y ya sabemos todos que el odio no es la mejor de las compañías para andar por estos caminos.
No son pocas las veces en las que me pregunto si estos personajes son un efecto buscado o un defecto del sistema, y aunque tengo visiones encontradas al respecto, generalmente prima la idea de que no es casual, hay un armado concienzudo detrás de estos personajes, se ha instalado la idea de la felicidad en términos ficticios, la televisión, los medios en general, inundan de fantasías que son vendidas como fácilmente accesibles, y así todas quieren ser esa actriz que la entrevistan y sale perfecta detrás de una máscara de maquillaje, querrán tener el reconocimiento, en lo que sea, porque en un contexto individual, con la envidia como bandera, ser reconocido, es quizás un símbolo de haber llegado a un estadio en el que claramente se lo puede diferenciar de los demás, y diferenciar allá arriba, en lo aspirable; por eso hombres y féminas harán lo imposible por estar allí, y aquellos que no se animen, mirarán embobados frente a la TV.
Piénselo, si saca la basura como no corresponde, si va por la vereda con un paraguas que parece una sombrilla, si se hace el dormido en el bondi para no ceder el asiento, si se detiene obstruyendo una rampa para discapacitados  y tantas otras cosas más, bien podría ser un Garca, pero no se aflija, al menos ya va a tener en claro a quien tiene que votar...

sábado, 22 de julio de 2017

Que voto al votar

Se vienen las elecciones, a esta altura pocos deben desconocer mi identidad política, pero igualmente me gustaría dejar algunos puntos en claro. Primero, y ya que hablamos de que están próximas las elecciones, es imperioso decir que me siento un privilegiado de poder ir a votar, que cada vez que pude he ido con Manuel y lo voy a seguir haciendo, dejando que él ponga mi voto en la urna, porque en definitiva, estoy eligiendo para él, creo que quien reniega de ir a votar (2 veces cada 730 dias...) por lo menos carece de memoria, y no quiero entrar en el compromiso cívico y social que representa.


Sin embargo, claramente esto no me define políticamente, pero antes de dar mi visión de la ideología que defiendo, me gustaría que sepas vos, vos que pensás distinto a mí, que aún cuando tus ideas, tu dogma me puedan resultar despreciables, abyectos, valoro si es que responden a tu convencimiento interno, a un razonamiento, no a una evaluación hecha luego de que un martillar mediático innegable te haya hecho volar la cabeza y salgas a repetir frases que no solo no te pertenecen, sino que lo peor es que no te representan, si pensás distinto genial, vení que nos tomamos un café y hablamos sobre nuestros sueños e ideales, de última vamos a tener un punto de coincidencia, ambos vamos a desear un país mejor.
Y en lo que a mí respecta, poco hay para decir, claramente he mamado una cultura peronista, sin embargo mi viejo nunca me condicionó, y así, tal como él siendo bostero permitió que yo le salga gallina, jamás fui coptado a seguir determinado lineamiento político, es más, he sido y soy bastante crítico con varios de los aspectos del peronismo que no vale la pena discutir aquí. Con el correr de los años, con las vivencias, la experiencia y por sobre todas las cosas, habiendo incorporado nuevos conocimientos, otras miradas, me di cuenta que me costaba encasillarme en algún lineamiento tradicional, pasé a formar parte inequívoca de ese nuevo sujeto político que es capaz de interpelar a las estructuras, porque en definitiva no las sigue, sino que va detrás de una idea. Puedo decir que soy peronista, pero sin embargo estoy militando con Leopoldo Moreau, una persona de innegable raigambre radical, porque estoy convencido que es esta la perfecta síntesis de mi visión, no importar los partidos, preocuparnos por las ideas, y así pasan a tener preponderancia preguntas sobre como debería distribuirse la riqueza del país, quienes son los que detentan el poder económico, que tipo de sociedad pretendemos ayudar a construir, que alcance tiene la palabra solidaridad, y tantísimas otras cosas. Ideas antes que enunciados vacíos.
Son mis ideas soñar con una Argentina igualitaria por definición suprema y condicionante, y no lo digo desde el punto de vista económico, hablo desde las posibilidades, luego cada individuo deberá decidir que hacer con ellas, pero si solo imaginamos una sociedad inequitativa, en la cual solo tienen el amparo del Estado aquellos que han alcanzado un cierto nivel, pienso que no tendremos futuro, no es el país que busco dejarle a mi hijo. El país que deseo dejarle es uno más similar al que me tocó vivir durante el kirchnerismo, con todos sus defectos, que así y todo ha sido desde mi óptica innegablemente mejor que el país que nos están dejando, y aquí ya no lo digo como un actor de la economía cotidiana, no lo digo mirando el esfuerzo que tengo que hacer para llegar a fin de mes o poner un plato de comida en la mesa, lo hablo como padre, si sos padre vas a entender claramente a que me refiero, esto de poner por delante el bienestar de nuestros hijos, por eso esta realidad me angustia, porque necesariamente lo que viene será peor, quizás él tenga la fortuna de que por esas cosas de la vida pueda llevar un pasar holgado, pero jamás me quedaré con una mirada que llegue solo a mí o mis seres más queridos, o el poncho nos tapa a todos o es para todos el frío. Nunca podré ser feliz ante las necesidades ajenas, por eso una y otra vez hablo de solidaridad como eje único e innamovible de mi pensar, por eso soy peronista, por eso soy radical, soy socialista, soy nacional y popular, soy en definitiva de todo aquel que se anime a soñar el mismo rumbo que anhelo y que nuevamente pretenden negarme, negarnos.
Ya estamos próximos a votar y cada votación es una oportunidad histórica en si misma, que no les queden dudas que voy a hacer todo lo que pueda para que seamos cada vez más.